GUILLERMO OROZCO GOMEZ

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sábado, 9 de noviembre de 2013

Nacido en Guadalajara en 1954, México. Se graduó en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Jesuita de Guadalajara y amplió estudios pedagógicos en la Universidad de Colonia. Doctor en Educación por la Universidad de Harvard. Catedrático de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Guadalajara.
Autor de numerosos trabajos sobre comunicación y medios, ha centrado su línea de pensamiento e investigación en los estudios de la recepción y la alfabetización audiovisual. Ha publicado, entre otros libros: Televisión y audiencias, un enfoque cualitativo, La investigación en comunicación dentro y fuera de América Latina, Televisión, audiencias y educación , Recepción y mediaciones, coord.

Guillermo Orozco Gómez es profesor investigador del Departamento de Estudios de la Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara (México). Orozco sitúa su trabajo en la línea del "análisis crítico de las audiencias" y se define a sí mismo como un "investigador empírico". Gran parte de su trabajo se ha desarrollado en el marco de tres proyectos. El primero, un estudio coordinado por Klaus Bruhn Jensen donde se comparaba la recepción de noticias en siete países. En el segundo proyecto, Orozco aplicó el mismo método de trabajo a un estudio sobre recepción de noticias nacionales y locales en México. El tercer proyecto ha sido un estudio cuantitativo sobre audiencias patrocinado por el periódico mexicano Reforma, en el que Orozco ha participado diseñando el cuestionario para las audiencias de televisión y haciendo el análisis del consumo televisivo. En los últimos años se ha dedicado especialmente al desarrollo de una pedagogía del "ver televisión". O sea, según sus palabras, "una pedagogía de la tele videncia" orientada a "preparar a las audiencias para interactuar de manera más provechosa con la televisión. El maestro frente a la influencia educativa de la TV; Lo viejo y lo nuevo, investigar la comunicación; Televisión, audiencias y educación y Recepción y mediaciones, casos de investigación en América Latina.

HOMOVIDENS LA SOCIEDAD TELEDIRIGIDA GIOVANNI SARTORI

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Nació en Florencia, Italia, 13 de mayo de 1924 es un investigador en el campo de la Ciencia Política, especializado en el estudio comparativo de la política. Su obra es de las más destacadas de las ciencias sociales, contando con libros fundamentales como Partidos y Sistemas de Partidos y Teoría de la Democracia. En 2005 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
Los medios audiovisuales invaden paulatinamente la cultura contemporánea condicionando en igual medida la futura. Las estadísticas revelan que cada vez se leen menos libros y se compran menos periódicos. Como consecuencia de ello, los mass media -televisión y radio, principalmente- se convierten en la única, principal y casi exclusiva fuente de formación e información de la ciudadanía. Irrumpe también, con mucha fuerza, un nuevo medio de comunicación, Internet, y las posibilidades que se nos ofrecen desde la cibernética. ¿Cómo será la sociedad audiovisual y cibernética? ¿Cuál es la cultura que se está desarrollando actualmente?.
El politólogo y ensayista italiano, Giovanni Sartori, profesor de las Universidades de Florencia y Columbia, retoma sus tesis sobre los efectos de la televisión y hace, en su nueva obra, Homo Videns. La sociedad teledirigida, un análisis de la influencia de la televisión y de la cibernética en la sociedad actual. Intenta dar respuesta a los interrogantes de futuro que plantea el nuevo esquema de comunicación social que se está configurando actualmente. Un sistema dónde predominan los individuos solitarios, la comunicación es cada vez menos personal, la televisión se convierte en el vehículo universal de transmisión de información, desde los países más poderosos hacia todo el planeta, y aparece un nuevo elemento comunicacional: las redes de comunicación cibernéticas. De las que todavía se desconocen las consecuencias, tanto en la educación como en la intercomunicación de las personas, así como de sus diferentes utilizaciones.
El autor de Teoría de la Democracia (Alianza, Madrid, 1988) y Elementos de Teoría Política (Alianza, Madrid, 1992), entre muchas otras obras y escritos, es tajante en sus convicciones. En su crítica al poder de la televisión y de la cibernética, niega las posibilidades de la información audiovisual como fuente de formación. Ésta anula la posibilidad de hacer abstracción de los conceptos aprehendidos y de configurar nuevas ideas, postulados y proyectos. Anula la capacidad de reflexión del ser humano. La cultura, por tanto, se vuelve superficial, con abundancia de imágenes pero escaso contenido. La sociedad, por tanto queda, a juicio del politólogo, en manos del poder audiovisual.
Respecto de Internet, la otra herramienta comunicacional, ya real pero con una gran proyección de futuro, duda seriamente sobre la posibilidad de que pueda ser utilizada como vehículo cultural. Ve la todopoderosa red reducida a un mero instrumento de diversión, destinada a los hobbies o, en todo caso, con alguna utilidad práctica -fundamentalmente administrativa-. Arremete contra los teóricos defensores de un mundo futuro basado en las redes cibernéticas, rebatiendo las teorías de los hoy muy en boga, Nicholas Negroponte y Luis Rossetto, entre otros. En último caso, se decanta a favor del triunfo de la televisión sobre internet, como instrumentos de comunicación social de masas.
A partir de estas cuestiones, teoriza sobre las posibilidades de los medios audiovisuales tanto para informar como para crear o contribuir a transmitir la opinión pública. Sartori niega a la televisión cualquier posibilidad de transmisión de una opinión pública real, en tanto en cuanto, según el intelectual italiano, son los propios medios audiovisuales los creadores de las diferentes corrientes de opinión, que luego se encargan de presentar cómo la opinión de una/s determinada/s sociedad/es. Por otra parte, no es menos favorable a concederle al medio televisivo unas mínimas posibilidades informativas. Califica a la televisión de reduccionista, porque coge una realidad determinada y la simplifica y reduce al máximo para transmitirla. Y utiliza dos términos para definir el medio: "subinformación", en tanto que los mensajes son extremadamente resumidos y simplistas, y "desinformación" porque, a menudo, se utiliza para dar una información "amañada", de acuerdo con las convicciones de los que ostentan el poder, y también en función de lo que éstos desean transmitirnos.
El análisis de Sartori señala dos cuestiones o aspectos principales: por un lado, la desaparición de los partidos como base sustentadora de una política determinada, poniendo los ejemplos norteamericano e italiano por otro, en la televisión se dejan de vender idearios políticos, ahora lo que se vende son personas, imágenes. Se pasa, además, a una nueva forma de hacer política, influenciada por el poder de los medios de comunicación. Un ejemplo de esto, a juicio del autor, sería el caso de la intervención de Ronald Reagan en el Irangate, después de que la sociedad norteamericana contemplara el dolor televisado de los padres de los rehenes.
El cuadro descrito por Sartori es desolador. Sin solución, a éste le resulta imposible encontrar una fórmula que redima la televisión. Las tesis que sostiene con convicción a lo largo de su último libro, se condensan en las siguientes líneas: "Mientras la realidad se complica (…) las mentes se simplifican y nosotros estamos cuidando a un video-niño que no crece, un adulto que se configura para toda la vida como un niño recurrente (…) Nos encontramos ante un demos debilitado, no solo en su capacidad de tener una opinión autónoma sino también en clave de pérdida de comunidad".
Se crea, de este modo, una "multitud solitaria", una "soledad electrónica", dirigida por los que tienen el poder televisivo. Se anula el valor del medio como instrumento democrático. La sociedad deriva entonces hacia una era de "post-pensamiento", de pérdida de la capacidad de pensar. Para Sartori es una situación comparable a la Baja Edad Media. Y de la cual vaticina que será muy costoso retornar.
Es esta una reflexión interesante y original -algo a lo que nos tiene acostumbrados el autor- sobre la influencia del que se ha dado en llamar el "cuarto poder" en el desarrollo de la cultura contemporánea, aunque su conclusión constituya la negación casi absoluta de los posibles valores formativos del medio audiovisual.

LEYENDAS Y MITOS DEL ECUADOR

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miércoles, 4 de septiembre de 2013


LEYENDAS PROVINCIA DE MANABI (CANTON SANTA ANA)
v  EL DUENDE ENAMORADO
Permítame contarles este cuento de la parroquia Ayacucho, porque no me sorprende que por esos lugares también se hable de los duendes .Ya han pasado muchos años desde que vivimos esta experiencia, se acuerda doña Amadita Basurto, a pesar de los años transcurridos y la edad de ella, con lujos de detalles me narra lo acontecido. Su papá tenía una hermana, Zoraida se llamaba, joven de apenas trece años. En esos tiempos a nosotras las mujeres nos ponían tareas para tenernos ocupados y no pensar mal, decía mi mamá. Entonces en casa todas las mujeres nos ocupábamos de tejer sombreros. La preparación de la materia prima hasta la elaboración del sombrero corría por nuestra cuenta y con esto ayudábamos al presupuesto del hogar. No había televisor, ni radio que escuchar, es por eso que las mujeres de esa época gran parte del tiempo estábamos tejiendo. Contaba mi papá que un día Zoraida le dijo a su mamá que un niño le estaba dando besos volados, las mujeres presentes solo se reían; ellas pensaban que como Zoraida estaba creciendo y tenía una bonita estampa no faltaba un muchacho enamorado. Pero no fue así, porque el pequeño travieso solo ella lo veía, así fue que se dieron cuenta que se trataba de un duende enamorado. Zoraida ya pintaba cuerpo de señorita, con sus atributos de mujer de Ayacucho de tez blanca y bonita estampa; ella sabiendo lo que estaba pasando, cuando sentía la presencia del duende se echaba a correr en busca de su mamá.
Es cuando el duende enamorado ve que no es correspondido y comienza el martirio de la familia, pues este ser comenzó a hacerle maldades .Cierto día Zoraida dejó casi listo un sombrero y al otro día lo encontró dañado; no se encontraban las hormas de los sombreros y todos los trabajos terminados y por terminar hechos pedazos, esparcido por toda la sala. Los padres de Zoraida preocupados por buscar una solución al problema y nada funcionaba, todo lo que le aconsejaban que hiciera no daba resultado y las maldades del duende seguían. En esos tiempos se acostumbraba a guardar dinero en el altar, debajo de los Santos se colocaba el dinero y así lo hacia mi papá.  Cual fue la sorpresa que diez sucres que habían guardado desapareció.
 Se indagó entre toda la familia, quien cogió el dinero, entre todos sabían que lo que se colocaba en el altar era sagrado y aun así el dinero desapareció. Como a los siete días para sorpresa del padre de Zoraida, estando conversando toda la familia en la sala, ven como del techo va bajando un papel y le cae en el pie del padre de Zoraida, cuando él se da cuenta era los diez sucres que habían desaparecido; todos comentaban que eso era obra del duende.

 Pero que podrían hacer para que el duende se vaya de la casa y deje en paz a Zoraida, ya en Ayacucho se sabía del duende enamorado y es entonces que llegó la noticia que los duendes son asquerosos que ellos detestan la cochinada y si querían que el duende deje en paz a Zoraida, ella cuando lo vea, tiene que ir al baño o a un sitio donde el duende la vea y cuando esté haciendo sus necesidades biológicas coja con las manos la caca y que haga como que está comiendo sus propias heces, fue así que Zoraida, haciendo caso a sus padres y el cansancio que sentía al percibir en todo momento la presencia del duende en su vida tomó la decisión y puso en marcha el plan, una vez que vio que el duende estaba en la casa se fue a hacer sus necesidades. Contaba ella que cuando el duende enamorado vio lo que estaba ella haciendo, se largó, no sin antes con unas palabras que ella no entendía, pero que si comprendía, el duende se fue insultando entre la maleza del campo.

LUCIO ANNEO SENECA

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martes, 20 de agosto de 2013

1. Vida y obras. Fue hijo de Marco Anneo Séneca el Retórico, y nació en Córdoba el año 4 d. de C. Muy pronto marchó a Roma con su familia y allí acabó su formación de retórico, jurista y filósofo. Se dedicó a la abogacía, destacando por sus extraordinarias dotes de orador. Hizo viajes por diversas partes del mundo y fue nombrado pretor por el emperador Claudio. Sufrió destierro en Córcega durante ocho años por motivos aún no suficientemente aclarados y fue nombrado preceptor de Nerón. Acusado ante el emperador por envidiosos de su elevado puesto y su fabulosa fortuna, Séneca abandonó la corte, pero acusado de nuevo de haber participado en una conjuración contra el emperador, fue condenado a muerte. Se suicidó cortándose las venas, y bebiendo la cicuta estoicamente de acuerdo con su doctrina.
Séneca es el más importante representante de la stoa o filosofía estoica en su último período, siendo sus preocupaciones fundamentalmente éticas, hasta el punto de que se ha querido establecer un contacto entre él y el cristianismo naciente, atribuyéndole una correspondencia con el apóstol San Pablo. Es un filósofo práctico más que un teórico o un sistemático. Se aparta en muchos puntos del estoicismo, aceptando elementos tomados del cinismo y del epicureísmo, lo que da por resultado en eclecticismo de carácter moralista preocupado por la filosofía en cuanto ésta significa una enseñanza y un consuelo para la vida. Esto es, en suma, el «senequismo».
Séneca separa el estudio de la naturaleza: la filosofía natural, del estudio de los hombres, la ética: teñida de religiosidad. La ética ha de servir para buscar el consuelo a los males de esta resignación ante el dolor y la muerte.
El estilo de Séneca es vigoroso, rico en sentencias, a veces cortado y siempre expresivo.
2. Filosofía. La filosofía de Séneca es fundamentalmente práctica. Sus doctrinas físicas revelan una gran influencia de Poseidonio y un gran conocimiento de la filosofía griega, así como una aguda observación de la naturaleza.
A Séneca le interesa más la filosofía como forma de vida que como especulación teórica, y gira toda ella en torno a la figura del «sabio», del «sofós». Para Séneca la sabiduría y la virtud son la meta de la vida moral, lo único inmortal que tienen los mortales. La sabiduría consistirá según la doctrina estoica en seguir a la naturaleza, dejándose guiar por sus leyes y ejemplos. Y la naturaleza está regida por la razón. Por tanto, obedecer a la naturaleza es obedecer a la razón, y poder de este modo ser feliz. La felicidad de que es capaz el hombre consiste en adaptarse a la naturaleza, y para ello mantener un temple anímico equilibrado que nos deje a salvo de las veleidades de la fortuna y de los impulsos del deseo que oscurecen la libertad. La libertad consiste en la tranquilidad del espíritu, en la imperturbabilidad del ánimo que hace frente al destino, la ataraxia.
Sólo es feliz el que, dejándose guiar por la razón, ha superado los deseos y los temores. La virtud debe desearse por sí misma, no por otra cosa; el premio de la virtud es la misma vida virtuosa y razonable que nos pone al abrigo de las turbaciones. La moral exige extinguir los deseos desordenados, especialmente la ira. El sabio debe esforzarse por mantenerse impávido. No se le exige una insensibilidad, pues perdería su condición humana, pero debe soportar las adversidades. No ha de tratar de reformar el mundo, que tiene sus leyes necesarias, sino procurar adaptarse a sus exigencias.
Séneca traza un programa de heroísmo pasivo, que exige una reforma de la imaginación y de la mente para que no se impresione por el horror de los dolores, la miseria y la muerte. Los hombres deben prestarse auxilio mutuo, vivir en sociedad profesándose afecto y estima. La naturaleza exige el amor de los elementos que la componen. Hacer daño a otro hombre es algo irracional que va contra la misma esencia de la naturaleza.
La muerte no es un bien ni un mal, puesto que es algo inexistente. Sin embargo, puede ser una liberación cuando las circunstancias de la vida condenan al hombre a una esclavitud incompatible con la libertad. Entonces el hombre tiene el camino abierto para dejar la vida. Nada nos fuerza a vivir en la miseria, en la necesidad. «Demos gracias a Dios de que nadie está obligado a permanecer en la vida», dice en una de sus cartas. Séneca propugna, pues, el suicidio en cualquiera de sus formas que él detalla en De ira como una liberación. Sólo ha de temerse lo incierto, pero la muerte viene con necesidad absoluta y nadie se libra de ella. En el caso extremo el sabio sigue siendo dueño de la vida, dejando voluntariamente la vida sin odiarla.
Séneca oscila, al pretender justificar este desinterés del sabio que busca la virtud por sí misma, entre una naturaleza que lo es todo y un cierto teísmo providencial. Y a veces identifica a Dios con la naturaleza, que está penetrada toda ella por la razón divina. La Naturaleza, la Razón, el Destino son nombres diversos de Dios.
El alma, del hombre es lo que el hombre tiene de racional y divino, y la que ayudada por la filosofía, nos hará resistir a la fortuna y al azar.
Séneca condena la esclavitud y proclama la igualdad de los hombres; pide que se perdone al enemigo y que se haga el bien a todos; exige el dominio de sí mismo y condena los combates de gladiadores. Tal parecido con la moral cristiana ha llevado a algunos a hablar de una correspondencia epistolar de 14 cartas entre el filósofo y el Apóstol, pero evidentemente son apócrifas.
Toda esta doctrina respondía a la misma personalidad de Séneca. Vivió una vida dramática y se vio mezclado en las turbias luchas que se tramaban en torno al poder. Durante varios años la responsabilidad pública de Séneca fue enorme y de él dependía la suerte de muchas personas. Pretendió llevar a la práctica las doctrinas de los teóricos estoicos; pero al tropezar con la realidad se manchó con sus impurezas, y así tuvo, por ejemplo, que excusar los crímenes de Nerón mientras él mismo se enriquecía. Había en Séneca dos personalidades, muchas veces disociadas y enfrentadas. El moralista estoico, severo e idealista, y el hombre público, apasionado por la vida política y ambicioso. El estoicismo llenaba profundamente su corazón, pero las intrigas políticas le hicieron muchas veces olvidarse de las máximas elevadas. El destierro y la desgracia purificaron su alma, y renunciando a cambiar al mundo imponiéndole la felicidad mediante la política, purificó y acendró su vida interior, desligándose de las vanidades del mundo y sometiéndose al orden del cosmos.
El alma es un soplo extremadamente sutil y cálido, spiritus, es una sustancia continua gracias a la cual los cuerpos complejos conservan su unidad. El alma del mundo mantiene también la cohesión de la tierra y sirve de vínculo con el cielo.
La tierra es en cierto modo un ser vivo, orgánico, con funciones corporales, humores y ritmos como el hombre. De este modo explica Séneca los fenómenos de la naturaleza, el rayo, las cavernas, las corrientes de agua.
En la vida psicológica del hombre se contrapesan los ímpetus, la pasión y el juicio reflexivo. La inteligencia debe analizar y clarificar las pasiones, despejándolas de todo lo oscuro e irracional. Por eso la virtud consiste en una inteligencia que juzga acertadamente de un modo estable. En este aspecto de las doctrinas senequistas es perceptible el influjo socrático, según el cual el error y el mal coinciden. De hecho esta virtud racional es ahogada y oscurecida por múltiples circunstancias que favorecen la perversión. El placer, el dinero, el orgullo, cosas en sí «indiferentes», puesto que no son bienes, se enseñorean del hombre.
La virtud consistirá en el dominio de la racionalidad; pero dado que el mundo «ya» es racional, la virtud es independiente de toda evolución del mundo y de la sociedad. Séneca excluye toda posibilidad de rebelión y protesta. El bien supremo es la sumisión al orden racional del mundo. Aparte de él, no hay bienes ni males, sino cosas indiferentes. En todo caso, el dolor más agudo es el más breve y con la muerte vendrá la felicidad. Las riquezas no son bienes porque están sujetas a veleidades y no dan tranquilidad de espíritu; precipitan al rico, por el contrario, en un torbellino de deseos.
Sólo sobreviven las almas que se han elevado sobre lo bajo de este mundo gracias a la razón. Las demás no han llegado a un grado suficiente de conciencia y no podrán desligarse de lo material.
Séneca rechaza la mitología griega y romana, juzgándola poco digno de la divinidad. El Universo es un conjunto orgánico y debe ser dominado por un solo ser: Dios, Júpiter. Las divinidades no son sino aspectos y caracteres de este ser supremo. La conciencia debe obrar según lo que en cada momento exija de nosotros el orden del Universo. Eso es el Destino. Lo demás es atribuible a la pasión o a la fortuna, al azar.
Séneca no se queda nunca, sin embargo, en un plano de ética teórica o abstracta. Lo que interesa, según él, no son las sutilezas de la lógica ni las profundidades de la física, sino la vida moral. Los tratados de Séneca son cartas o diálogos. Trata de aconsejar, de guiar por el camino del bien, de la razón y de la ascesis, superando lo contingente y azaroso, dominando la pasión y el deseo.
Séneca predica la fraternidad universal y la superación de los límites angostos de la ciudad o la patria. El sabio tiene por patria el Universo y el destierro es un mero cambio de lugar.
No obstante todo lo anteriormente expuesto, las opiniones y doctrinas de Séneca no forman un sistema y son frecuentes las contradicciones. Muestra una decidida preferencia por la ética como ciencia práctica autónoma, desentendiéndose de las grandes cuestiones metafísicas. De ahí la originalidad del senequismo frente al estoicismo antiguo: por su espiritualismo frente al monismo, y por subrayar frente al Todo la dignidad moral de la persona.
La felicidad para Séneca consiste en despreciar los bienes y apegarse a la naturaleza. La primera parte, despreciar los bienes, incluye enfrentar la adversidad y ver en ella un bien. Para Séneca, la divinidad manda las peores tragedias sólo a aquellos que sabe que pueden soportarlas, para que de esta forma perfeccionen la virtud y alcancen la felicidad. Séneca hace una analogía al comparar esta última relación con el general que encomienda una tarea peligrosa a su subordinado. De esta misma forma es como dice Séneca que se debe afrontar la adversidad, pues lo importante no es lo que ocurra a la persona, sino cómo lo afronte.
También, apegarse a la naturaleza consiste en satisfacer las necesidades del cuerpo, sin dejar que éstas dominen la razón. Es deber saciar el hambre y la sed, así como protegerse del frío, pero nunca se debe ceder a las necesidades del cuerpo, pues la función de éstas es seguir y no guiar.

VALERIO FUENZALIDA

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Los medios públicos tienen una gran importancia para la democracia, para lograr una mejor calidad de vida para las personas, para nuestros hijos, para las etnias que están desintegradas y oprimidas en muchos lugares.
ESTRATEGIAS
Es necesario hacer una reflexión crítica, un intercambio de experiencias y de pensar en la gente, en las audiencias, pensar en nuevas formas de llegar a ellos en innovación, en entretenimiento, en ficción, en todas las formas para llegar con nuestros mensajes y mejorar su ciudadanía, su participación, la unidad democrática, la organización y la calidad de vida".
Los medios públicos pueden ser buenos aliados para promover una cultura solidaria, siempre y cuando en los programas que se produzcan se hagan con la "sensibilidad para captar estas experiencias de vida. No es suficiente solamente querer hacer esto. Hay que también aprender a hacer, y por lo tanto el intercambio de experiencias es muy importante".
LA INFLUENCIA CULTURAL DE LA TELEVISIÓN
La televisión ha pasado a ocupar un lugar privilegiado en nuestras sociedades, dinamizando o alterando procesos económicos, irrumpiendo en los espacios políticos, efectuando lecturas diferentes de la cotidianidad que nos rodea, expresada en la producción de diversas formas de producción de mensajes, pero también en la instalación de un modo de vinculación con sus públicos, que no hemos llegado a interpretar en toda su significación, De allí la abundancia de estudios que han intentado "medir" el impacto cultural de la televisión como medio. Estos trabajos han mostrado limitaciones de enfoque que han impedido una comprensión cabal de los niveles y planos que son precisos contemplar cuando se pretende entender la influencia cultural de la televisión.
Valerio Fuenzalida toma aquí el señalamiento de algunas concepciones reduccionistas de la influencia de la TV en la cultura, para intentar luego destacar el papel del receptor y del contexto en la construcción del significado televisivo.
Existen distintos tipos de representaciones sobre las nociones de culturas impartidas en el acervo tradicional, las cuales, se ven influenciadas por la movilidad de los medios de comunicación y las capacidades de influir de ciertos tipos de personajes o referentes culturales, los cuales, a lo largo de la historia, han definido o distanciado dos tipos de cultura, la cultura popular, y la cultura de elite.
La cultura de elite se define como el tipo de cultura de tradición y capacidad de belleza, perfección y las mejores respuestas, pero lo que podemos encontrar en los textos de Abello y de Sánchez, es que a pesar de la creencia de una participación y necesidad de los individuos de la cultura de elite, el resurgente es el tipo de cultura popular, la cual se caracteriza por ser de visión múltiple y de plena aceptación en la cual, se acogen nuevas tendencias  y se pueden agrupar a la necesidad de capacidad de solventar nuevos hechos, por lo cual, un tipo de cultura tradicional de las elites, pueden convertirse en nuevas representaciones de las culturas populares.
Un aspecto que define como son las culturas populares, o porque se ve afectada, es  la de los medios públicos, la cual, Fuenzalida afirma con relación a la importancia Popular-medio-Latinoamérica:
“Considero necesario repensar nuestros medios públicos y sacarlos de esa nefasta tradición de propaganda y de uso gubernamental para convertirlos en medios donde efectivamente dialoguen y estén al servicio de las audiencias rurales. Creo que en América Latina debemos hacer un proceso de reflexión, de crítica hacia el pasado; de autocrítica y de querer tener nuevas formas de construir ciudadanía a través de medios públicos.”
A pesar de ello, podemos observar ciertas características de la cultura popular, ya antes dichas, pero se puede observar que la cultura popular no puede ser más que el refugio para los recuerdos; es el espacio para evidenciar irreverencias y proponer interpretaciones externas, es la convergencia de los espacios múltiples, la exaltación de las existencias del postmodernismo actual, lo cual identifica la aplicación de la información, que haciendo la extrapolación al mundo actual, representa la evidencia o el hecho de la movilidad e hipertextualidad.

JOSEPH KLAPPER

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En esta teoría se plantea que, conforme más elevado sea el nivel cultural y educativo, y mayor la interacción grupal o social, mayor será la capacidad para rechazar contenidos agresivo o violentos.
Los niños y adolescentes tienden a imitar más las figuras poderosas que a los débiles, más a las exitosas que a las que fracasan y más los comportamiento que son recompensados que aquellos que no lo son o que son castigados.
Antes, con el concepto de más, era el medio (emisor) quien elegía a su audiencia, se imponía un modelo unidireccional.
Actualmente la audiencia se expone cada vez más global por los nuevos medios y es la audiencia la que elige al medio que más le gratifica. La audiencia se expone a aquel medio con el que mejor sintoniza y por tanto el medio actúa como refuerzo.
Klapper añade una reflexión novedosa a la teoría de los efectos limitados, que basa en el negocio de los medios. De modo que medios que quieren ser de masa no pueden acentuar en exceso su presión sobre la opinión pública, ya que correrían el riesgo de perder el mercado de las grandes audiencias.
La novedad, la sorpresa, la narración de un hecho inesperado o desconocido por las audiencias, especialmente en las situaciones de crisis, actúa de manera más severa, en la medida de que aquellas aparecen sin una visión previa, sin una opinión formada, por lo que el individuo buscará en su entorno en las referencias de las estructuras o grupos sociales en los que se integra, interpretaciones o descripciones que le permitan contrarrestar la influencia dominante de los medios y conducirlas a términos de influencia compartida.
La visión de Klapper, como la del conjunto de los teóricos que describieron un carácter limitado a los efectos de los medios, fue combatir por los análisis críticos, especialmente por el entorno de la escuela de Fráncfort, no solo por proporcionar una solución tranquilizadora, sino por eludir el estudio de la intencionalidad interesado de los medios, los fenómenos de manipulación y el control social a través de la producción de contenidos.

PAUL LAZARSFELD

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Nació en Viena, Austria el 13 de abril de 1901. Durante la II Guerra Mundial, el gobierno promocionó una serie de investigaciones y estudios. Gracias a sus estudios, empieza a desmontarse la idea de que la masa era homogénea y crea una nueva manera de persuadir a los individuos.Lazarsfeld estudió el comportamiento de individuos en masa ante su decisión de voto a candidatos convocados a la presidencia en los 40. Lazarsfeld argumentó que la persuasión era la clave que utilizaban dichos dirigentes para influir en las decisiones de las personas.
La masa, ya no será percibida como un conjunto de seres aislados sino efectivamente relacionados con otros, en un vínculo social que consecuentemente, influye en la conducta.
La audiencia deja de ser una masa homogénea puesto que cada miembro tiene características que lo hacen diferente a otro. Por lo tanto, su conducta podrá ser distinta, dependiendo de su personalidad. Los individuos tenderían a exponerse a los mensajes de los medios en función de sus intereses personales y predisposiciones. Se descarta así la teoría del supuesto impacto directo de los mensajes mediáticos, puesto que los individuos parecieran recordar con mayor precisión sólo aquellos mensajes cuyo contenido les resulta favorable.
Lazarsfeld intenta demostrar que existe una relación más o menos compleja entre:
Las características sociales de los distintos públicos; Las razones por las cuales estos públicos prefieren un tipo de programas y no otros, y; Las características de los programas preferidos por estos públicos.
 a) Se confirman escalas de efectividad desigual en los efectos de las campañas electorales sobre las distintas audiencias, determinados por variables sociológicas y no psicológicas.
b) Se descubre la existencia de los líderes de opinión, es decir, individuos ¨muy implicados e interesados por el tema y dotados de más conocimientos sobre el mismo” que se exponen en un grado mucho mayor que el resto de las personas a los mensajes mediáticos.
c) La conclusión de que, los efectos de las comunicaciones de masa “son limitados" y representan sólo uno de los circuitos de circulación de mensajes y de construcción de opinión en la sociedad.
Los Líderes de Opinión:
Lo que diferencia a estos líderes de opinión del resto del público es:
1) Una exposición mayor a los mensajes de los medios
2) Un mayor interés frente a estos mensajes y
3) Una personalidad inclinada a asimilar fácilmente las nuevas ideas y a integrarlas en sus formas de pensar y actuar.
El líder de opinión conformaría un "segundo paso" entre el mensaje y la audiencia, ejerciendo una influencia significativa.
Para definir una audiencia debemos verificar que comparten una misma identidad, un mismo perfil, ideologías, prácticas parecidas.
Si estoy interesado en vender viviendas, oficinas, locales de una nueva urbanización, no puedo dar un solo mensaje masivo para todos los posibles compradores.
Para cada audiencia debería tener un líder de opinión.
En Familias, el perfil de una familia modelo, que hable a la audiencia con su mismo lenguaje e iguales expectativas sería lo más indicado.
En Empresarios, seleccionaría a un representante exitoso del mundo empresarial, para que dé a la audiencia argumentos acordes a sus expectativas.
De la misma manera, haría para la audiencia de Comerciantes.
La Comunicación Cara a Cara siempre es más comprometida y da un feedback inmediato.
Pero por supuesto no puedo olvidar los medios masivos (Spots de TV, Anuncios en Prensa, revistas, Internet…)